El extraño caso de los árboles que apuntan al ecuador
 
 
Sábado 12 de Agosto de 2017.- Los árboles, al igual que la naturaleza en general, responden y se comportan en base a determinados factores externos.
Esto parecería estar sucediendo con los pinos columnares que están demostrando un comportamiento biológico extraño.
Los pinos columnares alrededor del mundo
El Araucaria columnaris es una especie de árbol conífera que suele alcanzar los 60 metros de altura. Es originario de Nueva Caledonia —un archipiélago en el Océano Pacífico—, pero comenzó a ser trasladado a regiones tropicales, subtropicales y templadas.
En los últimos tiempos, los científicos comenzaron a observar que estos árboles están todos creciendo de un modo muy curioso: inclinándose hacia el ecuador.
El científico Matt Ritter —de la Universidad Politécnica Estatal de California— descubrió este patrón cuando estaba realizando una descripción de los pinos columnares para un libro de árboles urbanos de California. En sus observaciones se percató de que estos árboles estaban siempre inclinados hacia el sur.
Luego, uno de sus colegas en Australia confirmó que en su país todos los pinos columnares estaban inclinados hacia el norte. Esto llevó a Ritter a concluir que los árboles parecerían estar inclinándose hacia el ecuador.

Estudiando a los pinos columnares y su extraño comportamiento
Para investigar más al respecto, Ritter y sus colegas estudiaron 256 pinos columnares en cinco continentes. Obtuvieron información de 18 localidades a latitudes mayores y menores al ecuador.

Con esta información, lograron determinar que los árboles se inclinan alrededor de 8,55 grados en promedio, hacia el ecuador. Además, los árboles más alejados al ecuador parecerían estas mucho más inclinados en ambos hemisferios.
Por ejemplo, en el sur de Australia hay un árbol que increíblemente se inclina a 40 grados.
Los expertos explican que en general estos tipos de inclinaciones son corregidas en el crecimiento, pero en el caso de los pinos columnares no parecen estar corrigiéndolo. Esto parece indicar que podría deberse a un factor genético, probablemente una estrategia para recibir más luz solar.

La naturaleza es increíble y a cada día demuestra tener una excelente capacidad de adaptarse a los cambios que el ser humano genera.

 
 
12 Ago 2017
 
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