Los relámpagos de agosto y los presupuestos para el 2018
 
 
Ciudad de México; Sábado 12 de agosto del 2017.- A partir de la semana entrante, en los territorios del Congreso de la Unión, los presupuestos para el 2018 comenzarán a rodar hacia su primera estación, el 6 de septiembre, cuando por ley la Secretaría de Hacienda y Crédito Público deba entregar al Legislativo –asumiendo como Cámara de origen a la de Diputados- su manojo de proyecto fiscal para el 2018.

Éste consistirá, fundamentalmente, de tres ramificaciones: proyecto de presupuesto de egresos de la federación para el ejercicio fiscal 2018, proyecto de ley de ingresos y sus leyes de apoyo anuales conocidas como miscelánea fiscal, y los Supuestos Macroeconómicos, también nombrados Criterios Generales de Política Económica.

La Cámara de Diputados tiene la facultad constitucional exclusiva de autorizar el presupuesto de egresos de la federación.

Y tanto Cámara de Diputados como Cámara de Senadores están facultadas para autorizar los Criterios Generales y las leyes de los ingresos.

Por obviedad de razones, lo que primero se revisa y aprueba son los supuestos Macroeconómicos. A éstos se les mira como el marco referencial o las medidas del campo en que jugarán los presupuestos de egresos y de ingresos.

El Ejecutivo Federal envía como proyectos de Criterios Generales sus propuestas sobre el tamaño de la economía nacional proyectado para el año siguiente, en este caso el 2018: crecimiento, déficit, tipo de cambio proyectado durante el año, precio del barril de petróleo mexicano para fines de cálculo de los ingresos, inflación.

Con los Criterios Generales de Política Económica, lo que hace el gobierno federal es plantear el tamaño con que visualiza a la economía nacional.

Hay legisladores que miran a los Criterios y a la ley de ingresos junto con pegado. Uno va con el otro. Críticos  importantes de la política fiscal del sexenio ha sido el Partido Acción Nacional y el reciente Movimiento de Regeneración Nacional.

Esperan con ansiedad lo que el gobierno propondrá en crecimiento, inflación, barril, déficit. A 25 días de la entrega formal de los proyectos de presupuestos, hay rumores en el pasillerío de San Lázaro en el sentido de que la inflación proyectada para el año siguiente será arriba de los cinco puntos. En el resto de Supuestos, muchos han optado por esperar lo que planteará Hacienda y Crédito Público.

Ahora que el PAN ha vuelto a plantear un  cambio fiscal, y que Hacienda a través de su titular ha reiterado que nada cambiará en materia de los ingresos, en la Cámara de Diputados prevén una suerte de choque de trenes cuando se esté discutiendo las leyes de los ingresos, particularmente entre el PRI y PAN.

La condición de año eminentemente electoral (el 2018) hará que los aliados en lo fundamental simulen que son peso y contrapeso. Y el tema de los ingresos será materia prima para que el PAN trate de borrar en la gente la imagen de farsante que tiene, sobre todo a partir de que votó al lado del PRI reformas de leyes que han dañado gravemente a la economía familiar y a la economía misma del país, como la reforma energética.

He aquí los tiempos legislativos, aproximadamente, de la tríada de asuntos fiscales:

A partir de cuando llegue a San Lázaro el paquete fiscal de marras, la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados se declarará en sesión permanente y sus 30 legisladores estarán supuestamente revisando tanto los Criterios generales como las leyes de los ingresos.

Supuestamente, porque en la realidad, en la práctica, quienes negocian Criterios y modificaciones fiscales no son otros que los diputados de las cúpulas de los partidos políticos más encumbrados y cercanos al poder presidencial: PRI y PAN.

El grueso de la mayoría de diputados queda en una suerte de tropa disciplinada que espera lo que sus jefes deciden y negocian con la Secretaría de Hacienda, para finalmente votar en el sentido que les ordenarán cuando llegue la hora de emitir dictámenes en el seno de la comisión, para después subir dicho dictamen al pleno de los 500 legisladores.

La Cámara de Diputados, en los momentos de decisión política importantes para el país, suele amorcillarse contra las tablas, permitiendo que únicamente los jefes de dichos partidos políticos vayan a negociar con el secretario de Hacienda o con los subsecretarios de éste.

La Cámara de San Lázaro tiene hasta el 22 de octubre para aprobar Criterios Generales y leyes de los ingresos, porque es la fecha en que tiene el Senado que tener ya sendos paquetes. Entonces, los senadores los revisan y deberán refrendarlos o regresarlos, y para ello tienen hasta el último día de octubre para autorizarlos.

Los días 1 de noviembre de cada año, Ingresos y Supuestos deben estar autorizados, porque entonces comenzarán a correr los tiempos de revisión del presupuesto de egresos, en la Cámara de Diputados  exclusivamente.

El 15 de noviembre, por ley, tendrá que estar autorizado el presupuesto de egresos.

Este ejercicio legislativo de los presupuestos es, de acuerdo con la teoría de los pesos y contrapesos constitucionales, el más importante de cuantos realiza en todo el año el Congreso.

Y de los tres ejercicios, el más fundamental es el presupuesto de egresos, porque a través del gasto público es como el Estado mexicano se expresa y manifiesta en cada uno de los integrantes de su población.

Para desgracia de la República, este ejercicio ha estado demasiado viciado, manipulado, pervertido, y sujeto al vaivén tortuoso de la corrupción y la impunidad de una clase política que decidió desde hace muchos años servirse y no servir.
VICENTE BELLO

 

 
 
12 Ago 2017
 
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