Los científicos están armando una base de datos de animales y sus flatulencias por más de una buena razón
 
 
Martes 14 de Noviembre del 2017.- ¿Alguna vez te preguntaste si los pájaros tienen gases? La mayoría de nosotros no, pero a dos científicos les pareció tan importante que decidieron dedicarse a hacer una base de datos con las flatulencias de los animales.

Dani Rabaiotti y Nick Caruso son los creadores de #DoesitFart, un hashtag de Twitter en el que expertos y aficionados por igual cuentan cuáles son los animales que tienen gases. De esta iniciativa, surgió una planilla de Google Drive que es tan ridícula como interesante.

Los gases son más que un asunto de risa

La ciencia de los gases puede dar claves para entender la biología de los animales y hasta el efecto que ellos tienen en el mundo.

 Según un informe de la ONU, las vacas y sus flatulencias son responsables del 14.5 % de los gases de efecto invernadero.

Por otra parte, esta ciencia también sirve para entender más los sistemas digestivos de los animales. Según los comentarios en la base de datos, cuando un erizo come pescado sus gases empeoran y si un chimpancé come higos también. Este tipo de datos puede llevar a los científicos a comprender los efectos que los diferentes alimentos tienen en los animales.

Asimismo, la temática de esta investigación permite que un mayor número de personas se involucre en la investigación de los científicos y que de paso puedan ver cómo es su trabajo

El curioso poder de un gas
Ahora que entendemos por qué realizaron esta base de datos tan peculiar, es momento de compartir algunas de las curiosidades más divertidas que encontramos en el documento:

No se sabe si las arañas tienen flatulencias, nadie se ha animado a acercarse lo suficiente para averiguarlo.

Los gatos domésticos sí las tienen y, según el documento «parecen empeorar en la vecindad del rostro humano». Silenciosos, pero mortales.

Las aves no tienen necesidad de emitirlas, pero podrían si quisieran.

Los perros también tienen flatulencias, «pero también tienden a cargar con la culpa de las del humano cercano».

La base de datos y el hashtag de Twitter se volvieron tan populares que Rabaiotti y Caruso lo convirtieron en un libro lleno de las curiosidades más extrañas y apestosas del mundo animal. Así que ya sabes a dónde puedes dirigirte si quieres seguir investigando esta gaseosa temática.
 
 
14 Nov 2017
 
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