México y la ley contra la tortura
 
  • .- La tortura en México se perseguirá de oficio y será un delito imprescriptible.-
  • .- Un relámpago (ley unánime contra la tortura) a mitad de la sequía legislativa.-
 

CDMX, 20 de abril de 2017. La tortura en México se perseguirá de oficio y será un delito imprescriptible, y las sanciones serán dobles cuando la víctima sea una persona en situación de vulnerabilidad, mandató ayer la Cámara de Diputados en la reforma que hizo de la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes.

En la reforma, que incluye también a diversas disposiciones del Código Penal Federal, de la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, de la Ley del Sistema Nacional de Seguridad Publica, y de la Ley de Extradición Internacional, se precisa que se castigue con una pena de 10 a 20 años de prisión. O el doble cuando la condición de vulnerabilidad sea el común denominador del ofendido.

Pero también “podrá aumentar la mitad cuando las víctimas sean menores, adolescentes, adultos mayores, indígenas, migrantes, periodistas, o personas en condición de vulnerabilidad. No podrá otorgarse indulto, amnistía o inmunidad al torturador, y el delito será imprescriptible”.

He aquí los posicionamientos en la tribuna:

Armando Luna Canales, presidente de la comisión dictaminadora, la de Derechos Humanos: “El dictamen que hoy se pone a consideración y su adenda, son producto de un año de trabajo, son e incluyen las conclusiones y recomendaciones formuladas por diversos organismos especialistas en la materia. En su construcción participaron la oficina del alto comisionado en materia de derechos humanos de la ONU, a quienes agradecemos muy sinceramente sus aportaciones y el esfuerzo realizado, así como la propia Comisión Nacional de los Derechos Humanos, quienes con su participación y sus recomendaciones hacen de éste un proyecto sólido, pero sobre todo refrendan el compromiso que tienen para la eliminación y la prevención de la tortura”.

Refugio Trinidad Garzón Canchola, del Pes: “Entre los aciertos más luminosos de esta nueva ley, destaca su definición: ‘Comete el delito de tortura el servidor público que, con el fin de obtener información o una confesión, con fines de investigación criminal, como medio intimidatorio, como castigo personal, como medio de coacción, como medida preventiva, por razones basadas en discriminación, o con cualquier otro fin: cause dolor o sufrimiento físico o psíquico a una persona; cometa una conducta que sea tendente o capaz de disminuir o anular la personalidad de la víctima o su capacidad física o psicológica, aunque no cause dolor o sufrimiento; realice procedimientos médicos o científicos en una persona sin su consentimiento o sin el consentimiento de quien legalmente pudiera otorgarlo”.

Víctor Manuel Sánchez Orozco, del MC: “Esta nueva ley es un avance histórico. De hoy en adelante los delitos de tortura y los tipos penales que prevé esta nueva ley serán perseguidos de oficio, pero lo más relevante es que serán imprescriptibles. Esto ayudará que con los cambios de gobierno, que muchas veces se encubren a los autores de algún crimen, permitirá que aun cuando haya esos cambios de gobierno puedan perseguirse por el tiempo que sea necesario, hasta que se lleve a los responsables ante la justicia.

“Además, existe un nuevo principio que incorpora esta ley, que es la prohibición absoluta de la tortura. Elnuevo dictamen también contempla dos tipos penales: el delito de tortura y el delito de tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes y en las cuales se establecen penas de 10 a 20 años de prisión y para el segundo penas de 3 a 5 años de prisión”.

Ernestina Godoy Ramos, de Morena: “Se busca con esta ley acabar con el ciclo de impunidad que la valida y la fomenta. De acabar con la idea de que la tortura combate la criminalidad y ayuda a la justicia. Se trata de investigar, de dar instrumentos para sancionar una práctica que se extiende por todo el país y en todos los niveles de gobierno.

“Buscamos que la tortura y los malos tratos dejen de ser generalizados en México, que se erradique el uso de la violencia sexual como forma de tortura. Tratándose de mujeres detenidas es generalizada. Además, que deje de focalizarse en las personas de bajos recursos o de sectores sociales marginados.

“Que se garantice el derecho a la reparación integral de las víctimas de torturas y malos tratos. Y sobre todo, que estos dejen de ser cometidos por funcionarios federales, estatales, por fuerzas de seguridad y fuerzas armadas”.

Diputada Lía Limón García, del Pvem: “con esta ley se busca contribuir a la erradicación de un delito y de una violación grave a los derechos humanos que en los últimos 15 años ha generado un número importante de quejas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

“…En caso de violencia sexual contra las mujeres, la asistencia médica sea proporcionada por un médico especializado en ginecología, de sexo femenino o del sexo que la víctima decida”.

Cristina Ismene Gaytán, del PRD: “Ésta es una ley que representa los más altos estándares internacionales en materia de derechos humanos”.

La panista Emma Alemán Olvera: “Contempla la aplicación del Protocolo de Estambul, en la realización de cualquier dictamen médico psicológico, así como la posibilidad de que las víctimas soliciten peritos independientes”.

Y por el PRI; Carlos Uriarte Mercado: “Se dota al Estado mexicano de una herramienta eficaz y novedosa para prevenir, sancionar y erradicar la tortura, otros tratos crueles e inhumanos y armoniza nuestro marco jurídico para darle operatividad a la misma”.

Y el apostille del priísta: “Tenemos que acabar con estos flagelos que atentan contra la dignidad humana y nos agravian como sociedad”.

La minuta se devolvió al Senado, adonde ya refrendarán o rechazarán. Veremos./ VICENTE BELLO

 
 
20 Abr 2017
 
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