
Donald Trump anunció aranceles recíprocos a 60 países, no contemplan a México y Canadá
- - El mandatario de EEUU informó que estas medidas son suaves y advirtió que no admitirá inconformidades
Ciudad de México.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el 2 de abril de 2025 la imposición de aranceles recíprocos a 60 países, con tasas que oscilan entre el 10% y el 44%, con el objetivo de reducir el déficit comercial estadounidense. Sin embargo, México y Canadá no figuran en esta lista, debido a su participación en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que establece la eliminación de aranceles entre estos países.
Además, Trump informó que su gobierno aplicará un arancel global del 10% a todas las importaciones a partir del sábado 5 de abril. Aunque no dio más detalles, existe incertidumbre sobre si México deberá pagar este gravamen global.
En respuesta al anuncio, el peso mexicano mostró una apreciación, cotizando en 20.1620 por dólar, con una ganancia del 0.20%. Esta reacción positiva del mercado se atribuye a la exclusión de México de la lista de países afectados por los nuevos aranceles.
Estas medidas arancelarias podrían tener implicaciones significativas para la economía global. Países afectados podrían responder con represalias comerciales, lo que incrementaría las tensiones en el comercio internacional. Además, la imposición de aranceles podría aumentar los costos de importación para las empresas estadounidenses, potencialmente elevando los precios para los consumidores y afectando la inflación.
La comunidad internacional ha reaccionado con cautela ante estas medidas. Países como el Reino Unido han expresado su deseo de negociar acuerdos para mitigar el impacto, mientras que otros, como Italia y Brasil, han criticado abiertamente las tarifas y consideran la posibilidad de tomar represalias. Analistas advierten que estas acciones podrían generar inestabilidad económica y afectar negativamente tanto a Estados Unidos como a sus socios comerciales.
En este contexto, es esencial que las autoridades mexicanas mantengan una vigilancia estrecha sobre el desarrollo de estas políticas y evalúen su posible impacto en la economía nacional, especialmente en sectores clave como el automotriz y el manufacturero.