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Conmoción en los territorios del Congreso, con la detención de Cienfuegos


Tren Parlamentario

Vicente Bello

La detención del general de división Rafael Cienfuegos Zepeda en Los Ángeles por el gobierno de los Estados Unidos a pedido de la DEA, acusado de cinco delitos -entre éstos, por narcotráfico y lavado de dinero-,  no fue al parecer lo suficientemente importante para las dos cámaras del Congreso de la Unión, como para pronunciarse al respecto. Guardaron olímpicamente silencio, a nivel individual y a nivel colectivo.

En medio de ese grosero silencio legislativo, en su conferencia mañanera, el presidente Andrés Manuel López Obrador no esperó preguntas y se posicionó sobre la detención del que fue secretario de la Defensa Nacional en el sexenio de Enrique Peña Nieto:

“Quiero dar a conocer mi opinión sobre los hechos de ayer, la detención del general Cienfuegos, que se desempeñó en el gobierno del presidente Peña Nieto como secretario de la Defensa. Es un hecho muy lamentable el que un ex secretario de la Defensa sea detenido  acusado por vínculos con el narcotráfico. Desde luego todo esto debe probarse. No podemos adelantar vísperas. No podemos hacer juicios sumarios. Son procesos legales en donde las personas acusadas tienen derecho a la defensa.  

“Independientemente del resultado, de la indagatoria, de que concluya todo el proceso, es muy lamentable que esto suceda. Estamos ante una situación inédita, porque está detenido por  la misma acusación con que fue detenido el que fue secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe Calderón. Y ahora detienen al secretario de la Defensa durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.  

“Esto es una muestra inequívoca de la descomposición del régimen. De cómo se fue degradando la función pública, la función gubernamental en el país, durante el periodo neoliberal. Yo siempre dije que no era sólo una crisis; que era una decadencia lo que se padecía. Un proceso de degradación progresiva. Y estamos ahora constatando la profundidad de esta descomposición que se fue gestando de tiempo atrás.

“Tenemos que seguir insistiendo, y ojalá también esto sirva para comprender que el principal problema de México es la corrupción. Que eso fue lo que dio al traste con todo. Que la corrupción es la causa principal de la desigualdad económica, de la pobreza, de la inseguridad, de la violencia. Y, durante mucho tiempo, se omitió, no se volteó a ver este mal, esta peste, que causó tanto daño al país.

“Por eso, fue milagroso el que el pueblo de México haya decidido por un cambio verdadero. Porque no había otra manera de enfrentar esta decadencia, si no llevábamos a cabo una renovación tajante de la vida pública. No había otra opción, otra salida, el que se combatiera la corrupción y que no se permitiera la impunidad.  “Que se castigue a todos los que cometen delitos, tanto de la delincuencia organizada como de la de cuello blanco. Cero corrupción y cero impunidad. Sólo así vamos a limpiar, purificar la vida pública. Quiero decir que, como en el caso de García Luna, todos los que resulten involucrados  en este otro asunto, del general Cienfuegos, que estén actuando en el gobierno, en la Secretaría de la Defensa, van a ser suspendidos, retirados, y, si es el caso, puestos a disposición de las autoridades competentes.

“No vamos nosotros a encubrir a nadie. Ya pasó ese tiempo. También quiero decir que estoy absolutamente convencido de que las Fuerzas Armadas de México son instituciones, en este caso la Secretaría de la Defensa y la Secretaría de Marina, fundamentales para el desarrollo de nuestro país. Son pilares del Estado mexicano.

“Son tan fuertes que ni estos asuntos, tan lamentables como éste, el involucramiento de un secretario de la Defensa en casos de narcotráfico, las debilita.

“No deja de ser lamentable que esto suceda, pero la Secretaría de la Defensa y la Secretaría de Marina constituyen una garantía para mantener la paz, la tranquilidad en el país y para la defensa de nuestra soberanía.

“Quiero también decir que le tengo toda la confianza al actual secretario de Marina y al actual secretario Sandoval. Me tocó elegir a los dos. Hice un análisis detallado para tomar la decisión de nombrarlos. Investigué sobre sus antecedentes, sobre la honorabilidad. Los dos se caracterizan por ser incorruptibles. En el caso particular del general Luis Cresencio Sandoval González, lo propuse luego de hacer una investigación a fondo y no surge su nombramiento de los que se proponían, en ese entonces, por parte de la Secretaría de la Defensa. Es decir, no fue propuesto el general Sandoval por el entonces secretario de la Defensa.

“Se puede decir que no le correspondía al secretario de la Defensa proponerlo. Pero yo les pedí, tanto al secretario de la Defensa como al secretario de Marina de entonces, que me presentaran opciones. Que me propusieran ternas.  Y en ninguno de los casos. Ni en Martina ni en Defensa, tomé en consideración esas propuestas.

“El almirante Ojeda y el secretario Sandoval, repito, los elegí, los nombré sobre todo por ser gentes honestas. Y esto mismo puedo decir de almirantes, de generales, de oficiales, tanto de Marina como del Ejército, y desde luego de marinos como de soldados, son pueblo uniformado. La mayoría de los que forman parte de estas instituciones son mexicanos honestos”.

En los territorios del Congreso de la Unión, el silencio se aupaba en una atmósfera conmocionada, dolorosa, terrible. Nunca en la historia de México, Estados Unidos se había atrevido a aprehender a un jefe del Ejército mexicano. Y, con la mirada incierta, todo mundo volteaba a mirar hacia la Secretaría de la Defensa Nacional.

 

19/10/2020