Tapachula, Chis. 25/01/2021 29oC

7 consejos para ahorrar energía en tu casa

Uno de los principales gastos del presupuesto familiar es la factura de la energía consumida. El agua, la luz, los electrodomésticos… Si no se optimizan y utilizan adecuadamente o siguiendo algunos consejos, pueden suponer una deuda importante a final de cada mes.

 

¿Cómo ahorrar en la factura de la luz?

 

La factura de la luz puede suponer verdaderos quebraderos de cabeza si no se tiene en cuenta la mejor manera de optimizar el uso de los suministros. Hay algunos consejos muy interesantes que pueden servir a todas las familias para poder aumentar un poco el ahorro de la economía familiar.

 

#1. Ajusta la potencia eléctrica a lo que realmente consumes

 

Una de las principales medidas que se puede tomar para ahorrar en la factura de la luz es ajustar la potencia eléctrica a lo que realmente se consume. Y es que, en muchas ocasiones, se tiene contratada una potencia bastante superior a la que se utiliza y, por tanto, a la que realmente se necesita.

 

Ajustar la potencia del hogar puede suponer un ahorro al año considerable.

 

#2. Apagar los aparatos que están en stand-by

 

Es también muy aconsejable apagar aquellos aparatos que están en stand-by. Y es que tener encendidos y conectados todos los aparatos electrónicos, aun cuando no se están utilizando, supone un gasto mucho mayor de lo que se pueda imaginar.

 

Así, apagar por completo la televisión cuando no se está viendo o apagar el ordenador en lugar de dejarlo en reposo, supondrá una rebaja en la factura final de la luz.

 

#3. Utilizar inteligentemente los electrodomésticos

 

Un uso optimizado de los electrodomésticos en el hogar también ayudará a reducir el consumo de energía. ¿Esto qué quiere decir? Que muchos electrodomésticos pueden utilizarse a temperaturas más bajas, evitando que tengan que calentar el agua y, por tanto, acaben consumiendo más. Estos son algunos ejemplos:

 

-  La lavadora es aconsejable utilizarla con temperaturas entre los 40ºC y los 60ºC. Solamente esto supondría un ahorro de hasta el 40% en la factura de la luz.

 

- El frigorífico no es necesario que esté a la temperatura más baja para enfriar. Del mismo modo, debe estar en un lugar adecuado para que no sea necesario bajar o subir la temperatura en exceso para que enfríe perfectamente.

 

#4. Controlar la calefacción

 

La calefacción es, con diferencia, uno de los suministros que más consumen en cualquier hogar. Y, muchas veces, eso es fácilmente evitable si se ajusta la temperatura adecuadamente y se siguen una serie de recomendaciones.

 

Así, durante los meses de más frío, la temperatura de la casa debe estar entre 19ºC y 21º durante el día, mientras que por la noche debería estar entre 15º y 17º. Cada grado de más que supere esa cifra incrementará un 7% el consumo final.

 

Por otro lado, mantener adecuadamente la caldera supondrá un ahorro de hasta un 15% al año. 

 

#5. Ajustar la temperatura del aire acondicionado

 

Tan importante es controlar la temperatura de la calefacción durante el invierno como controlar la del aire acondicionado durante el verano. Para optimizar al máximo su rendimiento, es importante apagar el aire acondicionado una hora antes de salir de casa y evitar las fuertes bajadas de temperatura para enfriar la vivienda rápidamente.

 

#6. Controlar el consumo del termo eléctrico

 

El termo eléctrico es el encargado de calentar el agua de la vivienda, pero es cierto que no se utiliza las 24 horas del día. Así pues, no será necesario mantenerlo activo y conectado durante todo el día, bastará con encenderlo las horas en las que verdaderamente se necesita.

 

Algunos termos eléctricos tienen incorporado un temporizador para poder programar las horas de funcionamiento de manera automática.

 

#7. Conocer la factura de la luz

 

Por último, un consejo muy interesante para ahorrar en la factura de la luz y que muchos desconocen es tan sencillo como conocer muy bien en qué consiste este recibo y qué información incluye. Para ello, imprime tu recibo de luz cada vez que te llegue. De este modo, podrás analizarlo en profundidad y almacenarlo en caso de necesitarlo más adelante.

 

¿Y por qué te puede servir para ahorrar? Porque, con la factura en la mano y conociéndola en profundidad, podrás detectar enseguida si algo no corresponde a lo contratado.

 

Entenderás cuál es la potencia que has contratado, cuál es la que has consumido, cuál es el coste final del recibo, etcétera. En el momento en el que algo consideres que no es lo adecuado o que ha variado muy notoriamente de una factura a otra, tendrás la potestad necesaria para reclamar y pedir explicaciones. Y es que, a veces, el ahorro puede estar en esos pequeños detalles que encuentres en dicho recibo de la luz.

 

Como puedes ver, conseguir un ahorro significativo en el consumo de energía de tu hogar puede ser menos complicado de lo que parece. Basta con optimizar el consumo de los electrodomésticos y conocer la información de la factura.

21/01/2021

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