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Grupos con intereses priistas buscan apoderarse del manejo político desde instancias gubernamentales

Tapachula, Chiapas; 17 de octubre de 2020.- Algunos funcionarios contrastan la actitud de servicio de la institución de mantener la paz social y el trabajo productivo, que ha caracterizado el gobierno de Rutilio Escandón Cadenas y a sus espaldas han empezado a formar cuadros políticos dentro de las mismas dependencias y de manera perversa y desleal traicionan la confianza que les fue depositada.

Personajes identificados con el PRI, como es el caso de Areli Madrid Tovilla y funcionarios que despachan en oficinas del gobierno morenista de Escandón Cadenas traicionan la confianza ya que están formando cuadros en distintas partes de Chapas con el fin de fortalecer al destartalado priato, Tapachula es uno de los casos en  donde pretenden imponer al fuereño  Cesar Amín González Orantes como candidato del PRI a la presidencia de Tapachula, aún sobre grupos que mantienen trabajo político en este partido desde hace décadas.

En la Secretaria de Movilidad y Transportes desde siempre se han avizorado cambios por las constantes las pugnas que existen entre grupos de transportistas y de eso busca aprovecharse César Amín y Areli Madrid para que a través de sus influencias cambiar al Delegado en Tapachula Jairo Palomeque Madrid.

Ese cambio solo tendría fines políticos porque al personaje que ese grupo priísta busca incrustar es parte del grupo de Areli Madrid Tovilla ligada a sus intereses y descaradamente de manera absurda pretende fortalecer cuadros y sus posibles candidatos como Cesar Amín, de acuerdo a las versiones se trata de un militar retirado que haría trabajo político a favor de sus causas.

Este grupo político está trabajando aun traicionando la confianza del Gobernador de Chiapas y de manera gradual  tratan de apoderarse de espacios con miras a las próximas elecciones para presidentes municipales, diputados locales y federales. Lo hacen de manera descarada y perversa.

El llamado a la autoridad a poner orden contra los funcionarios que no están fungiendo como servidores públicos y trabajar por un único propósito que es el bien colectivo y politizan los fines en favor de su movimiento y del partido a la vieja usanza priísta de campañas adelantadas, condicionando las instituciones y relegando la atención a las necesidades de la sociedad

El caso de César Amín y sus redes con funcionarios es un claro ejemplo de que la confianza y traición son actitudes, conductas y acciones que corren paralelas a lo largo de la vida de políticos como parte de su condición humana,  pero en este grupo prevalece la ambición, el interés personal y de partidos distintos a la actitud de servicio en favor de la sociedad. Por Cesar Solís

17/10/2020