Tapachula, Chis. 25/03/2019 32oC

Otra Mirada sobre el Éxodo Migrante

Pepe Pérez // Politólogo

Jueves 14 de Marzo de 2019.- Desde finales de 2018 y principios de 2019 el éxodo de migrantes centroamericanos, sobre todo de honduras, hacia Estados Unidos ha dejado a México en una encrucijada. Las regiones fronterizas, como Tapachula, que reciben el tránsito de migrantes se enfrentan a distintas opiniones sobre cómo enfrentar un problema global de manera local.

Una mirada poco explorada por ser, más bien, de largo alcance es la de clase social. Esto es, la forma con que se toma postura respecto al fenómeno de la migración está condicionada por la clase social a la que se pertenece y a la que pertenecen las personas migrantes. Para decirlo de manera más simple: lo que parece molestarnos, en Tapachula de la migración centroamericana, es su pobreza.

Como ejemplo de esto podemos analizar el discurso de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Costa de Chiapas, que fue reproducido en distintos diarios nacionales y locales. Las declaraciones asocian la migración en Tapachula con tres problemas: pérdidas económicas (La Jornada, 2019) inseguridad y anormalidad (Proceso, 2019).

Pero ¿por qué vale la pena cuestionar la posición de clase de estos discursos? Porque los discursos de clase buscan hacer pasar posiciones propias como posiciones del conjunto de la población. Es decir, el discurso de los patrones de la costa de Chiapas busca influir en el cómo el gobierno enfrenta el problema de la migración. Así pues, cabe poner en perspectiva estos discursos porque buscan influir en la política que debe estar hecha para todes.

La Coparmex señaló, por ejemplo, que los comerciantes del centro de la ciudad dejaron de vender 250 millones de pesos diarios por la presencia migrante (El Universal, 2019). Más allá de las increíbles cifras (así, poco creíbles), habría que revisar qué negocios tienen pérdidas en el centro. Seguro que las pensiones y hoteles de precios bajos están en sus capacidades máximas y lo mismo pasa con los pequeños puestos de comida. Estos últimos parecen no ser tan importantes en el discurso de la patronal.

Más aún, esta declaración parece decir que la migración sólo tiene valor cuando tiene dinero para gastar. Esta postura olvida que las nuevas ideas, costumbres y formas de vivir refrescan la vida cultural de los pueblos. En Tapachula, más de una vez, la heterogeneidad cultural nos ha engrandecido. Basta recordar los sabores de la comida

china, la eficiencia de la comunidad alemana para negociar el café o la fuerza de trabajo guatemalteca que ayuda en las más diversas labores.

Otra declaración de la Coparmex, sobre la migración, señala que “se han utilizado los espacios públicos como albergues que dan inseguridad” (La Jornada, 2019). Según el Global Peace Index de 2018, México fue el tercer país más inseguro de América, incluso, por arriba de los países centroamericanos. Esto indica que México era un país inseguro antes de la llegada de cualquier caravana migrante y que transitar por México es más inseguro para los migrantes que quedarse en su país. Sin embargo, la necesidad los obliga.

Más aún, la estrategia de los grupos migrantes de instalarse en los espacios públicos, como el parque central de Tapachula, obedece, precisamente, a la inseguridad de nuestro país. Al ubicarse en los espacios públicos, las personas migrantes se hacen visibles y cuanto más visibles son menos propensos están a sufrir distintos tipos de violencias por parte del crimen organizado o los cuerpos policiales.

Otro punto que tocó la Coparmex en sus declaraciones es la anormalidad. Se solicitó el desalojo de migrantes para que se pudiera tener una vida normal (Proceso, 2019). Tal vez, este es el punto más cuestionable de los tres. Primero, porque lo anormal no es la migración. Los grupos humanos han migrado desde el inicio de la historia y lo seguirán haciendo. Lo anormal son las fronteras políticas que han sido impuestas. Segundo, porque lo que se debe cuestionar en el análisis político no es lo que no es normal. Al contrario, lo importante es cuestionar las políticas que buscan normalizar al conjunto tan grande y diverso de las sociedades humanas bajo un único patrón de lo que es normal.

Por último, debemos coincidir con la patronal que la migración es un tema de índole global y que Tapachula, sola, no está en condiciones de hacer frente a este gran desafío. Sin embargo, el enemigo no son las personas migrantes. El enemigo son las condiciones sociales que obligan a las personas de Centroamérica y México a migrar hacia Estados Unidos. Nuestra tarea, entonces, podría empezar por tratar de la misma manera en que quisiéramos que trataran en Estados Unidos a las personas que migran desde México.

Pepe Pérez (Politólogo).

Fuente: La Jornada (2019) https://www.jornada.com.mx/ultimas/2019/02/04/migrantes-generan-perdidas-por-250-mdp-diarios-en-chiapas-empresarios-9692.html

Proceso (2019) https://www.proceso.com.mx/570432/coparmex-chiapas-exige-desalojar-de-espacios-publicos-a-migrantes-e-indigentes

El Universal (2019) https://www.eluniversal.com.mx/estados/empresarios-en-chiapas-pierden-250-mdp-diarios-por-migracion

14/03/2019