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Contra la pared los "factureros"

Ciudad de México; 09 de noviembre de 2019.- La Cámara de Diputados hizo notar ayer que el Diario Oficial de la Federación ha publicado ayer el decreto que tipifica la defraudación fiscal y la compra-venta de facturas falsas como delitos de delincuencia organizada, cuando el monto de lo defraudado o valor de los comprobantes fiscales sea a partir de los 7 millones 804 mil 230 pesos.

En un comunicado, San Lázaro subrayó que “en ese supuesto, estos ilícitos ameritarán prisión preventiva oficiosa, se impondrá sanción con dos a nueve años de prisión y serán considerados como amenazas a la seguridad nacional”.

Se recuerda en el boletín especial que el documento de marras “reforma, deroga y adiciona diversas disposiciones de las leyes Federal contra la Delincuencia Organizada, y de Seguridad Nacional; así como de los códigos Nacional de Procedimientos Penales, Fiscal de la Federación y Penal Federal”.

Se precisa que el decreto fue aprobado por el Congreso de la Unión el pasado 15 de octubre, y entrará en vigor el 1 de enero de 2020.

En dicho decreto, refiere la Cámara de Diputados, se establece “que la defraudación fiscal y la facturación falsa serán delitos de delincuencia organizada cuando el monto de lo defraudado supere tres veces lo dispuesto en la fracción III del artículo 108 del Código Fiscal de la Federación, que actualmente contempla 2 millones 601 mil 410 pesos, lo cual equivale a 7 millones 804 mil 230 pesos, hoy en día”.

Añade la institución camaral que, en el decreto de marras, “se indica que los criterios de oportunidad del artículo 256 del Código Nacional de Procedimientos Penales serán procedentes en el caso de que el imputado aporte información fidedigna que coadyuve a la investigación y persecución del beneficiario final del delito, tomando en consideración que será este último quien estará obligado a reparar el daño”.

Se apostilla en el comunicado: “Del Código Fiscal de la Federación se deroga la fracción III del artículo 113, y se reforma el 113 Bis, en el cual se indica que se impondrá sanción de dos a nueve años de prisión, a quien por sí o interpósita persona, expida, enajene, compre o adquiera comprobantes fiscales que amparen operaciones inexistentes, falsas o actos simulados.

“Además, será castigado con las mismas penas, al que, sabiéndolo, permita o publique, a través de cualquier medio, anuncios para la adquisición o enajenación de comprobantes fiscales que amparen operaciones inexistentes, falsas o actos simulados.

“Cuando el delito sea cometido por un servidor público en ejercicio de sus funciones, será destituido del empleo e inhabilitado de uno a 10 años para desempeñar cargo o comisión, en adición a la agravante señalada en el artículo 97 del Código Fiscal.

“De igual manera, se requerirá querella de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a fin de proceder penalmente. Asimismo, el delito previsto en este artículo, así como el dispuesto en el artículo 400 Bis del Código Penal Federal, relativo a operaciones de procedencia ilícita, se podrán perseguir simultáneamente”.

Otra de las nuevas reformas que ha publicado ayer el Diario Oficial de la Federación es la de la Ley General de Salud –aprobada el pasado 22 de octubre- correspondiente al etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas.

Esta del etiquetado entrará en vigor a partir de hoy, sábado 9 de noviembre de 2019, y es la que establece “que el etiquetado frontal deberá advertir, de manera veraz, clara y simple, si el producto excede los niveles máximos de contenido energético, azúcares, sodio, grasas y nutrimentos críticos.

Incluso “mandata que las etiquetas o contra etiquetas de los envases de alimentos y bebidas no alcohólicas deberán incluir información nutrimental de fácil comprensión, veraz, directa, sencilla y visible”.

Se recuerda en el comunicado de San Lázaro que “el frontal de advertencia deberá hacerse en forma separada e independiente a la declaración de ingredientes e información nutrimental, para indicar los productos que excedan límites máximos de contenido energético, azúcares añadidos, grasas saturadas, sodio y demás nutrimentos críticos e ingredientes que establezcan las disposiciones normativas competentes”.

Se faculta incluso a la Secretaría de Salud para que ordene la inclusión de leyendas o pictogramas cuando lo considere necesario.

Se precisa también: “El etiquetado frontal de advertencia de alimentos y bebidas no alcohólicas se entiende como el sistema de información simplificada en el área frontal de exhibición del envase, el cual debe advertir de manera veraz, clara, rápida y simple sobre el contenido que exceda los niveles máximos de contenido energético, azúcares añadidos, grasas saturadas, grasas, sodio, nutrimentos críticos e ingredientes que establezcan la normatividad competente”.

E incluso, la ley “define a los nutrimentos críticos como aquellos componentes de la alimentación que pueden ser un factor de riesgo de las enfermedades crónicas no transmisibles, y serán determinados por la Secretaría de Salud”. (Vicente Bello)

11/11/2019